Zona Cesarini, o el don de marcar en el último minuto


Zona Cesarini, o el don de marcar en el último minuto

En los años ’30 se llamo Zona Cesarini a los últimos minutos de un encuentro de fútbol. Esos minutos en los que se lucha contra el crono, pero también contra el agotamiento, la tensión y la falta de concentración. Unos minutos que pueden ser determinantes para cambiar el resultado de un partido. El término proviene del nombre del jugador de fútbol italoargentino de la JuventusRenato Cesarini (1906-1969). Un mediocampista que tenía la habilidad de realizar goles en los minutos finales de los partidos. Cualidad que llevó al periodista Eugenio Danese a denominarlo el Caso Cesarini.

Este deportista nació en 1906 en Senigallia (Italia), pero a los pocos meses se fue con sus padres a Buenos Aires. Allí se formó como jugador en el Palermo, Alvear y Chacarita Juniors. Con 20 años debutó con Argentina (jugó dos partidos). Pero fue la invención de Mussolini para que los oriundos pudieran reforzar la selección italiana, lo que le llevo a vestir la maglia azzurra.  Y fue con la selección italiana, precisamente, donde nació la zona con su nombre. Cuando dejó el fútbol, entre otras cosas, fue técnico de River Plate y tuvo a sus órdenes a la delantera conocida como La Máquina. También hizo debutar a Di Stéfano. Cuando falleció crearon un club con su nombre que acabó derivando en una academia.

>

Sergio Ramos ha recogido su testigo con varios goles en la denominada Zona Cesarini. El penúltimo gol del central se dio en el Camp Nou, en el minuto 89. El defensa cabeceó un centro de Modric al fondo de la portería de Ter Stegen. Ante el Sevilla, en la Supercopa de Europa, un gol de cabeza en el 93 forzó la prórroga. En el Bernabéu lo ha vuelto a repetir nuevamente en el minuto 92 contra el Deportivo de la Coruña. Aunque si por algo se recordará es por ser el héroe de la décima. Fue en el minuto 93 y también de cabeza, cuando el Atlético ya cantaba victoria. El central entró en la historia de la Champions y comenzó a construir su propia leyenda en la zona que siempre fue de Cesarini, pero que ahora también es la suya por méritos propios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *