Futbolistas y peluquería en la historia del deporte rey


Futbolistas y peluquería en la historia del deporte rey

Desde que el fútbol es fútbol, el look de peluquería de sus jugadores se ha transformado con el paso de los años. Primero fue la gomina y las rejillas. Eran los años veinte y los futbolistas fijaban su cabello para ofrecer una imagen pulcra y recogida. Luego vinieron los 60, los Beatles y las melenas. Los futbolistas ya eran auténticas estrellas y, como tales, había que lucir unos cabellos acordes con lo que representaban. Los calvos, por entonces, mantenían aún sus pocos pelos cubriendo sus cabezas. Circunstancia que cambió poco después, cuando estos jugadores de poco pelo se rasuraron por completo la cabellera. O tenías mucho pelo, o llevabas la cabeza afeitada como una bola de billar.

Habían llegado los 90 y el cambio estético y la moda se hacía cada vez más extravagante. Santiago Cañizares, portero del Valencia entonces, sorprendió un día a todos con un tinte muy rubio, casi blanco. Un color que recordaba más al cabello de una anciana que al de un joven deportista. El tinte había llegado y se iba a convertir en la gran referencia de muchos jugadores. Después, el Real Madrid fichó a David Beckham, y su estilo rubio, con dos coletas, hizo furor. Mucha gente imitó su imagen y hasta compañeros de equipo, como Guti, hicieron su propia versión de aquel estilo samurai. El cabello personalizado se había convertido en una marca de la casa, como lo era también el nombre y dorsal del futbolista.

Tanta atención había adquirido en la opinión pública el look de estos futbolistas, que algunos de ellos lo utilizaron en su propio beneficio. Un buen ejemplo de ello fue el caso de Ronaldo Nazario en el Mundial de Japón 2002. El astro brasileño venía de una grave lesión y todo el mundo hablaba de su rodilla. Ronaldo, para desviar la atención mediática y no obsesionarse psicológicamente sobre su recuperación, decidió jugar aquel Mundial con un extravagante corte de cabello. Todo el mundo habló sólo de su pelo y Brasil ganó aquel Mundial, siendo ‘el gordito’ su máxima estrella. Tan importante se ha convertido el look de peluquería para muchos futbolistas que muchos de ellos ya no pueden vivir sin su particular peluquero. Porque en esta vida…, no se puede tener ni un pelo de tonto.

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