Regreso al futuro del fútbol, según ‘El Mundo Deportivo’


Regreso al futuro del fútbol, según ‘El Mundo Deportivo’

Igual que ahora nos hacemos cábalas acerca de cómo será el fútbol en el futuro, con la máxima tecnología. También en el pasado dejaban volar la imaginación. Así pensaban en 1964 cómo sería el fútbol en el nuevo milenio. ¿Acertaron? En la hemeroteca del Mundo Deportivo, en su edición del 22 de enero de 1964, existe un artículo en el que adelantaba como serían el fútbol y sus estadios en el año 2.000. “Encerrados en una bola de cristal los espectadores no pasarán ni frío ni calor, pero los sabios no han descubierto todavía el árbitro-robot que señale el penalty“. Años después de la fecha marcada seguimos esperando esa bola de cristal que evite que los aficionados al fútbol necesiten de mantas, gorros y bufandas para no pelarse de frío en los estadios.

En el artículo se asegura que “el fútbol no morirá” en el futuro pese a que “algunos despechados se lamentan del mal rumbo que lleva este deporte”. Adelanta que el fútbol será seguido cada vez por un mayor número de personas, se crearán nuevos ídolos y “la televisión, lejos de apartar del fútbol a la gente, difundirá este apasionante espectáculo entre millones y millones de personas”. El periodista Manuel Bueno describió como serían los estadios del futuro, bautizados como los “estadiodromos”. Estadios que contarían con las siguientes ventajas: 1) Metro con estación debajo del estadio. 2) Aparcamiento para automóviles. 3) Graderíos con butacas individuales. 4) Monorrail de las cámaras de televisión para transmitir el encuentro a todo el mundo sin molestar a los espectadores presentes.

>

5) Aparato de radar que indicará automáticamente cuando la pelota atraviese la línea de fuera y también cuando se introduzca en la portería. 6) Esfera con focos potentísimos que incidirán únicamente sobre el terreno de juego, dejando el resto en una agradable penumbra. 7) Helipuerto unido por una amplía rampa con el estadio. 8) Campos de entrenamiento y gimnasios. 9) Local del club, restaurantes, servicios y oficinas. Considerando que en 1964 hasta los mejores estadios eran poco más que graderías a la intemperie, el bueno de Bueno, tuvo una visión digna de los guionistas de Back to the Future, ¿no os parece?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *