Un campo de fútbol con césped… y árbol!


Un campo de fútbol con césped… y árbol!

Encontrar postes en las porterías de un campo de fútbol es lo normal, cómo quieres que se sostenga el larguero, sino. Pero encontrarse con un poste enorme en pleno contraataque sólo pasa en Tonciu, Transilvania. No es broma. Los jóvenes de este pequeño pueblo de Rumania siempre habían querido tener un campo de fútbol, pero no podían disfrutarlo hasta conseguir la autorización de su alcalde. Y tras muchísimos ruegos, el Ayuntamiento de Tonciu aceptó (finalmente) la petición de los jóvenes y concedió el permiso para iniciar su construcción. Pero existía un pequeño inconveniente en la zona que habían elegido… Allí había un árbol plantado con más de 150 años de historia.

Los habitantes se opusieron a cortar el longevo árbol ya que representaba un trozo importante de sus vidas… Y los jóvenes no estaban dispuestos a quedarse, otro año más, sin su anhelado terreno de juego. Un campo de fútbol que formaría parte de un complejo deportivo en el que ya se habían invertido unos 18.000 euros. Una fortuna para los habitantes de este modesto municipio. Las autoridades locales plantearon trasladar el terreno de juego al margen del árbol pero todos decidieron que quedara dentro de las instalaciones. Creando así, el primer terreno de juego con un roble centenario como parte de su campo de fútbol.

>

Dicen que es un lugar único en el mundo, y no dejan de tener razón. Para esta pequeña población casi olvidada, este singular campo les ha situado en el mapa. Hoy, no hay rumano que no conozca esta aldea y que no quiera visitarla. Y si además, es aficionado al deporte rey, que no le apetezca jugar allí su particular pachanga. Porque como aseguran los habitantes de Tonciu, no hay mejor defensa que su famoso árbol. Un jugador que jamás se lesiona y que demuestra, partido tras partido, su genuina madera de futbolista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *